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Una
colegiala gitana
kosovar, con tres años de escolarización en Francia, con hermanos
también
escolarizados, fue separada de sus compañeros de curso por las "fuerzas
del orden", quienes tenia la idem de intervenir para expulsarla del país
junto a su familia. La acción se desarrolló cuando el
bus en el que los estudiantes iban de excursión a hacer una visita a la
planta Peugeot de
Pontarlier, al este de Francia, frontera con Suiza, fue detenido por
orden policial y la niña obligada a descender.
"Contratapa", columna de opinión emitida en "Hipótesis" el sábado 19 de octubre de 2013.
La niña Leonarda
Dibrani de 15 años, residía en Francia con su familia, indocumentada y habiendo
agotado todas las instancias para obtener la residencia.
La
política de
expulsión, puesta en marcha por el ministro del interior
Manuel Valls, integrante del gobierno socialista de François Hollande,
está
siendo tan perversa y dura que por estos lares se escucha una frase que
pone los pelos de punta: “izquierda y derecha mismo combate”.
Este caso y el de otros jóvenes expulsados, provocó la reacción de una gran mayoría del estudiantado francés que salió a las calles de las grandes ciudades francesa, Paris, Marsella, Lyon y otras, a manifestar contra las expulsiones. En ese sentido, dos grandes manifestaciones tuvieron lugar miércoles y jueves, con bloqueo de colegios secundarios y suspensión de clases en muchos de ellos y con la promesa de seguir marchando contra las políticas de inmigración del gobierno Hollande.